martes, 19 de febrero de 2008

Fin del mundo

¿Temido o invocado?


A lo largo de la vida de las civilizaciones antiguas prehispánicas, existieron obras de arte que si bien no eran reconocidas por su belleza, lo eran por su función. Tal es el caso de la majestuosa Piedra del Sol o Calendario Azteca (cuyo nombre original es Cuauhxicalli, “receptáculo del águila”), que llegó a ser un componente central de la cosmogonía mexica.
No es necesario indagar sobre la función de sus elementos o el significado de sus círculos, lo interesante es cómo la existencia de este calendario llegó a influir sobre las creencias del hombre precolombino y actual.
Este calendario se basa en la interrelación de un año sagrado de 260 días con el año natural de 365, lo cuál forma ciclos de 52 años (llamados Fuegos Nuevos). En esta civilización, se hacían sacrificios humanos para Huitzilopochtli con el fin de restaurar su sangre, lo cuál prevenía que el mundo podía llegar a su fin cada que se cumplía el ciclo de 52 años. Se dice que el festejo del Nuevo Sol o Fuego Nuevo era, más que por concluir un ciclo y comenzar uno nuevo, por no haber sucedido el fin.
Este calendario fue creado hace aproximadamente 3500 años, que si bien no eran los inicios de la humanidad, fue hace ya bastante tiempo. Hace más de dos siglos que la gente pensaba ya en el fin del mundo; cada 52 años festejaban la victoria pero nuevamente, al transcurrir el ciclo, comenzaba la agonía.
¿Sería este un problema de la era prehispánica? No, avanzamos bastante en el tiempo pero seguimos temiendo el fin del mundo, influenciados ya sea por la religión, por la astrología o por cualquier otra “corriente” que invade la paz que genera el simple hecho de vivir. De aquí surge una polémica interesante…
Resulta que es tanta la preocupación de la humanidad por preservar su entorno, que desde la antigüedad hasta la actualidad se habla de su fin. ¿Será que existe en el fondo un deseo de que todo termine?, si no es así… ¿porqué es que aún observando que ciclo con ciclo no llega el fin, lo seguimos esperando? ¿Es acaso una manera de invocarlo?

Es curioso como algo tan temido es a la vez tan esperado aún con el pasar de los siglos, culpa de la naturaleza humana que nos obliga siempre a pensar “¿y si esta vez si?” sin permitirnos disfrutar la vida. Según esta antigua civilización, una nueva era comienza el 22 de diciembre de 2012, de sobra sabemos que su calendario es uno de los más exactos… ¿Será cierto esta vez?

sábado, 9 de febrero de 2008

Los Tatuajes como Arte


¿El tatuaje podrá ser considerado arte?
Un tatuaje es una modificación del color de la piel, creando un dibujo, figura o textos realizados con tinta o algún otro pigmento bajo la piel. Desde tiempos muy remotos hay pruebas de la existencia de los tatuajes, los originales eurasiáticos del neolítico, incluso se ha encontrado huella de ellos en momias con mas de 7000 años de antigüedad. La finalidad de los tatuajes es diversa, desde estética, identificación, religión hasta hechicería. 
Pero, ¿por qué puede ser considerado un arte?, ¿Por qué desde hace varias décadas galerías de arte contemporáneo exponen fotos y diseños de tatuajes?
Para muchas personas, el tatuaje es una manera de expresarse, de capturar momentos, de plasmar esos hechos que los marcaron, en su propia piel, tal y como ellos lo llevan por dentro. Para muchas otras solo es una moda pasajera. 
Pero el tatuaje implica un proceso creativo para aquellos que están detrás de todos esos diseños, cada tatuaje cuenta una historia en particular, nos remonta a cosas reales o fantásticas, es por eso que muchas galerías de arte exponen fotografías de tatuajes, claramente la postura de la sociedad (occidental) hacia estos ha cambiado mucho, ya que antes aquellas personas con tatuajes eran señaladas. Pero como gran cambio y avance, hay que ver que lo único que cambia aquí es el lienzo en el que se trabaja, todos aquellos que están detrás de la creación un tatuaje, son artistas.


sábado, 2 de febrero de 2008

Hasta que toquemos el cielo

La arquitectura de una cultura muestra su grado de desarrollo. Mientras mas monumental sea, más avanzada se encuentra ésta. Existe infinidad de ejemplos, basta con poner en un buscador las palabras: “edificio mas alto del mundo” y nos sumergiremos en una competencia, la cual en este momento ocurre entre diferentes potencias económicas del mundo para ver quién logra llegar más lejos.
Hoy en día el Burj Dubai, es el edificio mas alto del mundo con 512.1 metros, y en un pasado fue el Empire State con 449 metros. Nuestros propios antepasados, aunque de manera inconciente, también entraron en esta competencia, prueba de ello son las numerosas pirámides que hoy en día podemos admirar.

Estas pirámides que a ellos y a nosotros nos parecen magníficas, siguen siendo capaces de competir contra la ingeniería moderna. No obstante, el hombre de la antigüedad les ponía un significado a sus construcciones. Eran parte de la mitología, eran pieza clave para la armonía del universo, ya sea mediante ritos que ocurrían en su cima o, bajo un contexto distinto, al otro lado del mar, mediante la ascensión del alma del faraón al cielo.

¿Qué ocurre en la modernidad?, ¿ya solo construimos para romper marcas?

Solo lo hacemos para probar que podemos, que no hay nadie tan magnífico como nosotros. Debemos pararnos, reflexionar y tal vez aceptar que el misticismo de un objeto, junto con su magnificencia, no proviene de su altura, sino de su significado sociocultural.
Es verdad que el dinero es considerado como lo único en este tiempo, es por él que las grandes y complejas edificaciones, llenas de lujos sean ejemplo de lo que una sociedad "estable" . 
Debemos de ir más allá del poder económico porque sino quedaremos en la historia como una sociedad que fue incapaz de ir más allá, incluso en contra de las ideas de nuestros antepasados.

sábado, 26 de enero de 2008

El Arte en el Tiempo y el Tiempo en el Arte



“Desde el punto de vista humanístico, los testimonios o huellas del hombre no envejecen”. (Panofsky, Erwin. El significado en las artes visuales: Madrid, Alianza Editorial, 2000, p. 21)

A lo largo de la historia, el hombre siempre ha sentido la necesidad de expresarse de diversas maneras, de dejar huella de su paso a través de este mundo, y lo ha conseguido a través del arte.

En el tiempo, el arte ha sido el medio por el cual se ha logrado expresar, denunciar, criticar o retratar momentos y acontecimientos que marcaron la vida, de al menos un ser humano, sentimientos o hechos que dejaron huella en ellos y decidieron arrojar esa huella al exterior.
Por el otro lado, en el arte, el tiempo parece no existir, ya que parece siempre detenerse, aunque al mismo tiempo existe de una manera tal que expresa el contexto en el que fue realizado, pero nunca deja de expresar aquello que expresó en el instante de ser creado.